Celebrando el Día de la Secretaria - Sandra López Lauro
Sandra Lopez Lauro
602
post-template-default,single,single-post,postid-602,single-format-standard,bridge-core-2.0.7,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,qode-theme-ver-19.9,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive

Celebrando el Día de la Secretaria

Celebrando el Día de la Secretaria

Para mí el día de la secretaria es un día muy especial. Eso es porque mi relación con el mundo de las Secretarias, de las Asistentes Ejecutivas y Asistentes Virtuales, tiene una larga y hermosa historia.

Allá por el 88 todavía estaba estudiando (Sistemas), me había ido a vivir sola y -obviamente- necesitaba trabajar. Primero entré a trabajar en una empresa de procesamiento de datos, aunque en un puesto de recepcionista-asistente-multitasking-fulltime… oh my god!

En esa época trabajaba codo a codo con la secretaria personal del presidente de la empresa y con la secretaria de la directora general. Una de ellas se llamaba Patricia y no sabés ¡todo lo que me enseñó! Desde manejar la máquina de escribir eléctrica, el fax, el télex (¡qué antigüedad! shhh no se lo cuentes a nadie…) hasta cómo atender al cadete, derivar llamadas con el conmutador y controlar los paquetes que recibíamos y enviábamos a muchos países.

Creo que ahí comenzó mi respeto por las secretarias. Ya terminando la carrera tuve la oportunidad de entrar a trabajar en Xerox.. aaahhh… fue un gran hito en aquel momento. Y mi puesto era «demostradora» de máquinas de escribir….¡electrónicas! Eran toda una novedad, máquinas de escribir ¡con memoria! que podías deshacer y rehacer, o tener frases grabadas para no tipearlas… Así que yo trabajaba con un equipo de chicas (de quienes guardo hermosísimos recuerdos) y nuestra misión era ir a las empresas en las que se instalaban estas máquinas y capacitar ¿a quiénes? ¡a las secretarias!

Creo que en ese año conocí a un tercio de la población secretarial del país jajaja… Sin dudas que ahí comenzó mi comprensión de esa delicada relación entre las secretarias y la tecnología. Unos años más tarde decidí dejar la relación de dependencia y empecé a trabajar por mi cuenta. Así fue como trabajé con muchas empresas y formé alianzas con varias consultoras, para brindar servicios de capacitación en tecnología informática y desarrollar sistemas.

A fines de la década del 90 tomé a cargo «la parte informática» de una consultora que se dedicaba especialmente a la capacitación y perfeccionamiento de… ¡secretarias! Y bueno, parece que estaban en mi karma… Durante unos años desarrollé y dicté programas de capacitación especialmente diseñados para secretarias y me interioricé aún más sobre sus necesidades, códigos y esa especial capacidad que tienen para reinventarse de aquí hasta el infinito (y más allá!!) En esos años dí cursos a secretarias en empresas, dicté seminarios de actualización y especialización para grupos abiertos de secretarias, dí charlas en congresos y, como las secretarias están distribuidas por tooooodo el país, teníamos una gran demanda de cursos que nos llegaba desde el interior. Así fue que diseñé un curso para dictarlo virtualmente y ¿sabés qué plataforma de e-learning usabamos? ¡el Messenger!!! Y bueno… no había otra opción. Sin embargo, no sabés lo bien que nos la arreglábamos! (por casualidad… ¿vos fuiste alumna mía en esa época?)

Y en una de esas… surgió la Asistencia Virtual como algo muuuuuuy remoto y lejano, pero muy tentador para todas, incluso para mí, que desde el minuto uno me dí cuenta que esa forma de vida iba a ser una opción en el futuro. Y empecé a investigar, y a bajarlo a la tierra, y probar cosas, y a armar cursos.

Una cosa lleva a la otra y también me involucré en la Comisión de Teletrabajo de Usuaria, y trabajé en la «normatización para la certificación de teletrabajadores», dicho de otro modo, fui una de las que escribimos las normas que rigen al trabajo desde casa, para que se pueda entregar un certificado que valide las aptitudes de quienes teletrabajan. Algo así como un título de oficio que otorga el Ministerio de Trabajo.

Una de las actividades que normatizamos en esa época fue Asistente Virtual (otra era Diseñador Web y la otra Administrativo Contable). Imaginate el nivel de minuciosidad y detalle al que llegué al ahondar en todas las posibilidades que tiene la asistencia virtual. Creo que ahí me comprometí con el futuro de la asistencia virtual.

Por todo esto es que hoy, 4 de septiembre, DIA de la SECRETARIA, quiero abrazar a todas y a cada una de las que se cruzaron en mi camino, para desearles que tengan un ¡Felíz Día!